El reflujo gastroesofágico ocurre cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago. Cuando los síntomas son frecuentes, persistentes o causan complicaciones, puede tratarse de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE).
Más allá de la acidez
La sensación de ardor detrás del pecho y la regurgitación son síntomas comunes, pero el reflujo también puede manifestarse con náuseas, tos crónica, ronquera o dificultad para tragar. Las molestias nocturnas pueden interrumpir el descanso y, con el tiempo, afectar la alimentación, el trabajo y las actividades cotidianas.
Hábitos que pueden ayudar
Algunas medidas sencillas pueden contribuir a reducir los síntomas:
- Evita acostarte durante las tres horas siguientes a la comida.
- Identifica los alimentos o bebidas que desencadenan tus molestias y limita su consumo.
- Si presentas síntomas por la noche, eleva la cabecera al dormir.
- Evita fumar.
- Si tienes sobrepeso u obesidad, consulta con un profesional sobre un plan saludable para controlar el peso.
No todas las personas tienen los mismos desencadenantes. Por eso, conviene observar cuándo aparecen los síntomas y comentarlos durante la consulta.
¿Cuándo debes consultar?
Solicita valoración médica si los síntomas son frecuentes, no mejoran con cambios de hábitos o medicamentos de venta libre, o afectan tu bienestar. Busca atención médica ante dolor en el pecho, dificultad o dolor al tragar, vómitos persistentes, sangrado digestivo, pérdida de peso sin explicación o disminución del apetito.
El tratamiento puede incluir cambios en el estilo de vida y medicamentos. La elección depende de la intensidad y frecuencia de los síntomas, por lo que es importante evitar la automedicación prolongada.
En GastroPacífico podemos orientarte y evaluar tus síntomas para encontrar el manejo adecuado. Agenda tu consulta.
Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional de la salud.
